ITZEL
Y
JUANDIEGO
Yo invité a Itzel y a Jerónimo a pasar el día con el chico Juandiego.
Fuimos a desayunar a la Pagoda.
Después pasamos frente al Palacio de Bellas Artes en camino al Museo de Arte popular. En Bellas Artes nos encontramos a Esteban y cotorreamos con él un rato.
Nos despedimos de Esteban y llegamos al museo.


Ahí fue donde comenzé a maquilar el plan Juan-Itzel, pues sospeché que se iban a llevar bien juntos. No me agradezcan a mí, agradézcanle a Jerónimo que estaba dormitando y no platicaba nada; todo estaba tan callado que me puse a analizar las posibilidades de compatibilidad.

