sábado, 5 de enero de 2008

El Oaxaca break (día 1)

Todo empezó el 23 de diciembre a la 1 de la madrugada. Henos aquí, temerarias, ya montadas en el camión rumbo a Oaxaca. El flashazo en mi cara fue el augurio -o mejor dicho, el destello anticipado- de un buen viaje...


Llegamos a la ciudad de Oaxaca después de 6 horas de viaje. Glorioso encuentro con esta tierra. Como el papa, casi besamos el suelo oaxaqueño en señal de respeto y adoración. Aquí la catedral.

Con las enaguas bien puestas salimos a las calles soleadas a tantear el terreno. Nada displicente.

Comimos nieve de sabores para inaugurar las vacaciones. Itzel saboreó su libertad.


Después visitamos la iglesia de La Soledad. Ahí consagré la visita al turismo inteligente, y por supuesto a Di-s.


En la noche volvimos a las calles. Se nos hacía agua la canoa... Encontramos compañía y nos fuimos a un bar...

Fue una noche de locura etílica...

de amor sincero...

y de baile impúdico...


Salimos contentos de vivir la vida en una ciudad pequeña y vacía a las tres de la mañana...

6 comentarios:

Juana Nebulosa dijo...

Querida, me veo horrible en esa foto con Gabriel.
Ya recuperé mi chompu, ya puedo bloggear!!!

grabiel dijo...

siempre hermosa, tía, no se preocupe. el feo es otro :D

saludos a las dos adorables winterbreakers.

Memo de León dijo...

Osea, así o más azotados los dos...

Jaja, winterbreakers!

Sofía dijo...

pues ustedes se ver´na feos, pero yo... pfff! me veo hermosa... her- mo-sa.

Juana Nebulosa dijo...

Grabiel no es Gabriel. Grabiel L. siempre es tan bueno y lindo, por eso no dejamos de amarlo.

Sofía dijo...

Así es, no dejamos de amarlo... aunque haya hecho mamadas, ya lo perdonamos, porque ya no importa nada más que el amor en este mundo.